sábado, 13 de noviembre de 2010

Don´t say it, don´t say it...Say anything...but don´t say goodnight tonight...

Jeans de los más viejitos y cómodos. Remera de los Beatles y zapatillas de lona verdes. Me cruzo la carterita de tela, no sin antes chequear que allí se encuentre mi pasaporte a la felicidad. Dos vueltas de llave y bajo las escaleras apurada, porque no puedo esperar el ascensor.

En la calle, un sol radiante va entibiando los pensamientos y aliviando ese peso que llevo desde hace semanas sobre los hombros. Hoy no voy a pensar en eso. Hoy no.

El 107 está bastante lleno por ser pasadas las dos de la tarde. En unos cuartenta minutos llego al barrio de Nuñez y no queda otra que caminar las 10 o 15 cuadras que me separan del Monumental. Calles cortadas, policía y tránsito enrarecido. Pero en el aire se respira alegría. Como si algo de otro mundo estuviera por suceder. Un grupo de cordobeses busca sin éxito la Avenida del Libertador y yo me ofrezco de guía. Les indico cómo seguir y me quedo haciendo cola en el lugar que me corresponde. Son apenas las tres y media y la fila tiene un largo de cuatro cuadras. Me siento al sol y me dedico a mirar lo que pasa a mi alrededor, que son sonrisas, caras expectantes y llenas de alegría. Pienso que es lindo sentarse y ver pasar la gente sin tener que perocuparse por llegar deprisa a algún lugar. Dos chicos mendocinos me hacen una broma y los tres reímos con ganas, y es el inicio de una compañía que se prolongará hasta el final del día. Todos estamos ansiosos, porque llegó un día que nunca imaginamos que llegaría. ¿Quién hubiera dicho que la suerte iba a convocarnos allí? Las sensaciones se intensifican con el transcurso de las horas de ese día irrepetible y único.

Con emoción entramos al estadio. Nos cortan la entrada. Nos sentamos. Lentamente, el estadio se llena de gente, se llena de color. Somos cada vez más, pero nadie empuja, ni nadie atropella. Todos sonríen y charlan amistosamente. Parece que todos fueramos viejos conocidos. La tarde va cayendo y la noche se presenta inusualmente fría para el mes de noviembre.

Y entonces dan las nueve. No tengo frío, tampoco hambre ni sueño. Solo la certeza de que por tres horas, no hay razones para estar triste. Porque ahí aparecés, detrás del humo azulado, como en el más imposible de mis sueños. Vos y tu bajo. Vos. No lo puedo creer. Sos vos.No puedo creer estar allí, en medio de tanta magia. No puedo creer que seas real y que lo que está pasando sea cierto. Y todos nos paramos…y saltamos…y gritamos sin poder evitarlo… Porque saludás, porque te vemos, porque estás allí. Y no podrías ser más bienvenido. Menos mal que se te ocurrió venir... Menos mal…Cantamos con vos y te cantamos. Tu presencia lo inunda todo y nos obliga a la más sincera de las sonrisas. Mi corazón se desborda de una emoción muy extraña y profunda. El regalo de tu voz transporta 45 000 almas a otra parte y nos hace felíz con cada canción, cada gesto y cada frase que tratás de emitir en un español más que sospechoso. Nos llevás al refugio sagrado de esa música que siempre fue nuestra única certeza, nos llevás a esa trinchera vieja y conocida que nos protege de todos los males. Ese refugio siempre estuvo.Y siempre va a estar. Nos regalás una certeza en un mundo incierto y volátil. Y no puedo dejar de saltar y de cantar fuerte, muy fuerte durante casi tres horas. Y de golpe estoy llorando sin poder hacer nada al respecto. Pero son lágrimas que no lastiman; son de esas lágrimas que sanan y que guardan cada instante como un momento sagrado y secreto. Es un momento lumimoso, y lo llamo a mi papá para saludarlo por su cumple otra vez, para compartir este momento increíble con él. Para acercarle la magia.

Y así transcurre el tiempo, con rapidéz, como escapándose de las manos, pero no del corazón, que va guardando las imágenes y los sonidos para siempre. Y la noche de magia llega a su final con un “hasta luego” tuyo.

Hasta siempre Paul. Y gracias.

10 comentarios:

Superchic dijo...

Luli no podía faltar a la fiesta de Paul. No es increíble? que pueda decir que x unas 3 horas estuvieron bajo el mismo cielo, en la misma fiesta, en le mismo disfrute mutuo.
Yo no pude ir y lo lamento tanto
Volverá? No lo sé, espero que si.
Me gustó mucho tu relato del recital :))

Anónimo dijo...

Cuánto me alegro que hayas ido a ver a tu amigo Paul, era inevitable. Lindo setlist tocó, justo pasaron algo del recital en Aspen.. y encima me pusieron Long and winding road.. en fin, pensé mucho en vos en estos días y me alegra leer esto, me alegra montones.
Y como dice Superchic, muy bueno el relato, Lucy.

Besote enorme

Luz dijo...

Superchic! Claro que no podía faltar! Era una deuda con la vida y ahora es uno de mis mayores sueños cumplidos :-) Todavía me cuesta creer que yo también estaba allí, cantando con Paul, con 45.000 personas más, bajo el mismo cielo!!
No sé si volverá, pero yo que vos no pierdo las esperanzas. Yo creía que no volvía más y mirá...Besote!!!

George: muchas gracias por tu comentario! Es lindo que te acuerdes de mí, sobre todo a través de esa música que me marca y define tanto. Fue algo mágico, único, irrepetible. Te mando un beso grandote y ojalá que estés muy muy muy bien, como vos te merecés.

Anónimo dijo...

Como dice el dicho..."se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena".
Este tipo vino a que le matáramos las pulgas acá, como vienen todos, porque en el resto del globo hay crisis!!! No vino por sus fans ni en plan de visitar la Argentina porque le gusta. Vino a buscar $$$...So sad!!!

Un visitante para nada ilustre.

Anónimo dijo...

Vos también chiquita, espero que estés muy bien. Beso

Luz dijo...

Anónimo:Yo a Paul le mato todas las pulgas que quiera...muejeje. Gracias a Dios que vino!!Los que fuimos a verlo, fuimos de puro gusto y quedamos felices, nadie nos apuntó con un arma para que pagáramos la entrada. El que no le gusta no va y listo. Es simple, ¿no te parece?
Saludos y gracias por tu comentario

Otro beso para George, y gracias por pasar :-)

Anónimo dijo...

El precio que hubo que pagar por las entradas se asemejó bastante a tener un fierro en la cabeza apuntándote...je!

De todas formas, no quiero herir susceptibilidades. No ha sido mi intención. Sólo que me gustaría que la gente analizara más objetivamente este tipo de situaciones. Dejando los sentimientos un poco de lado, analizando todo el contexto en el que se dan este tipo de cosas.

Gracias! Muy bueno el blog.

Un visitante para nada ilustre.

Ale Do Carmo dijo...

No me despierten!! Jaja. Creo que somos varios los que coincidimos en las emociones!!
Saludos

Luz dijo...

Anónimo: gracias por volver! Sos bienvenido cuando quieras; y aquí TODOS mis visitantes son ilustres, así que bienvenido!!

Ale, gracias por pasar! Impecable tu relato del recital de Paul. Un beso!

Alfredo dijo...

me alegro muchisimo de sabwr que tu aventura llego a buen puerto, que lindo poder disfrutar de lo que uno gusta sin buscar tontas explicaciones.
vos sabes que soy muy " opinionero" por eso me identifico para que sepas (sepan) quien soy, me incomoda cuando las criticas llegan de quien no lo hacen, aunque me huele que ese anonimo no lo es tal, porque conozco a una persona que es muy contra de Paul. Y lo peor de todo es que ni sabe de que se trata....ay dio!!!!