
Lejos de plantear un post al peor estilo Bucay, quiero contarles algo en lo que vengo pensando desde hace unas semanitas.
Antes déjenme decir que me considero una persona realista, tirando un poco a optimista, pero realista al fin.
Siempre fui de pensar que cada segundo de vida es un regalo y que hay demasiadas cosas hermosas en el mundo como para no percatarse de ellas.
A pesar de las atroces realidades que azotan al mundo, Y QUE JAMAS ME SERAN AJENAS, también existe un sin fin de cosas de las que podemos disfrutar gratuitamente. Algunos ejemplos concretos en mi caso lo son:
Un día soleado
El viento (siempre me gustó, no sé por qué)
Una charla con amigos
Ver pelis
La proximidad de las vacaciones
Saber que hay gente que nos quiere
Trabajar de lo que a uno le gusta
Mi hermano menor
La música de los Beatles (o de quienes ustedes quieran)
La música en general
Etc
Etc
Etc…
Y sin embargo…algunas situaciones que no dependen de nosotros pesan más…y no nos dejan disfrutar como corresponde (o en el peor de los casos, no nos dejan disfrutar!!!) de todas esas cosas de las que les hablaba más arriba…
Cuando me doy cuenta de esto que les cuento, pienso sólo una cosa: SOY MI PEOR ENEMIGA!!!
No quiero ponerme en víctima porque me parece de cuarto grado. Tampoco pretendo jugar el papel de chica “sensible y frágil” o con “mala suerte”. No me gusta etiquetarme de ninguna manera…
Intento no dramatizar, cambiar la perspectiva y llamarme a la realidad de que ciertas situaciones son tan solo temporarias y lo único que queda es respirar hondo y armarse de paciencia…(All Things Must Pass, decía mi querido George) Pero…gana the other me!!!! (el otro yo, la loca esa, bah…jeje). Y entonces llega el desaliento, el miedo, la confusión, la incapacidad de reaccionar racionalmente ante lo que me pasa y lo que pasa a mi alrededor.
¿Qué es lo concreto? ¿Qué es lo que estoy agregando a la situación real?
¿Cómo puedo querer que pase rápido el tiempo, si el tiempo es algo que nunca va a volver?
¿Por qué voy a sufrir durante los próximos meses que se avecinan, cuando de todas maneras no sé qué va a pasar?
Es que a veces, dominarse a uno mismo es más difícil de lo que parece, sobre todo si se trata de moderar emociones y poner paños fríos a lo que se siente, pero en fin…
Y pregunto...¿Alguna vez te sentiste así?
Antes déjenme decir que me considero una persona realista, tirando un poco a optimista, pero realista al fin.
Siempre fui de pensar que cada segundo de vida es un regalo y que hay demasiadas cosas hermosas en el mundo como para no percatarse de ellas.
A pesar de las atroces realidades que azotan al mundo, Y QUE JAMAS ME SERAN AJENAS, también existe un sin fin de cosas de las que podemos disfrutar gratuitamente. Algunos ejemplos concretos en mi caso lo son:
Un día soleado
El viento (siempre me gustó, no sé por qué)
Una charla con amigos
Ver pelis
La proximidad de las vacaciones
Saber que hay gente que nos quiere
Trabajar de lo que a uno le gusta
Mi hermano menor
La música de los Beatles (o de quienes ustedes quieran)
La música en general
Etc
Etc
Etc…
Y sin embargo…algunas situaciones que no dependen de nosotros pesan más…y no nos dejan disfrutar como corresponde (o en el peor de los casos, no nos dejan disfrutar!!!) de todas esas cosas de las que les hablaba más arriba…
Cuando me doy cuenta de esto que les cuento, pienso sólo una cosa: SOY MI PEOR ENEMIGA!!!
No quiero ponerme en víctima porque me parece de cuarto grado. Tampoco pretendo jugar el papel de chica “sensible y frágil” o con “mala suerte”. No me gusta etiquetarme de ninguna manera…
Intento no dramatizar, cambiar la perspectiva y llamarme a la realidad de que ciertas situaciones son tan solo temporarias y lo único que queda es respirar hondo y armarse de paciencia…(All Things Must Pass, decía mi querido George) Pero…gana the other me!!!! (el otro yo, la loca esa, bah…jeje). Y entonces llega el desaliento, el miedo, la confusión, la incapacidad de reaccionar racionalmente ante lo que me pasa y lo que pasa a mi alrededor.
¿Qué es lo concreto? ¿Qué es lo que estoy agregando a la situación real?
¿Cómo puedo querer que pase rápido el tiempo, si el tiempo es algo que nunca va a volver?
¿Por qué voy a sufrir durante los próximos meses que se avecinan, cuando de todas maneras no sé qué va a pasar?
Es que a veces, dominarse a uno mismo es más difícil de lo que parece, sobre todo si se trata de moderar emociones y poner paños fríos a lo que se siente, pero en fin…
Y pregunto...¿Alguna vez te sentiste así?

