Cuando escribo esto ha transcurrido una semana de mi regreso a Buenos Aires. Como siempre hago las cosas más tarde que el resto de la gente, necesité de un tiempo para procesar y acomodar lo que viví durante mis dos semanas de vacaciones en Maldonado, Uruguay.
Encontré todo muy cambiado desde mi última visita al país, allá por1992. Y después de un 2008 de enorme desgaste emocional y mucho trabajo, necesitaba tomar distancia de mis lugares frecuentados, de mis cosas, y hasta de mi gente, y de todo lo que todavía me ata a esos sueños que se me escaparon entre los dedos como arena, casi sin dar aviso.
Este viaje fue distinto a cualquier otro porque esta vez pude conocer en persona a cuatro amigos que hoy se me hacen muy cercanos; cuatro seres maravillosos (no se asusten, no estoy hablando de los Beatles) a quienes el azar e internet me habían acercado por primera vez hace dos años. Hablo de Marcelo, Gimena, Alfredo y Sylvia.
Marce y Gime “me adoptaron” durante dos semanas, porque así son ellos dos: dulces, cariñosos, hospitalarios, atentos y compañeros. Me abrieron las puertas de su casa y de su corazón e hicieron lo imposible para que yo me sintiera como en casa. Déjenme decir que lograron y superaron el objetivo: hoy un amigo me preguntó cómo me habían tratado en Uruguay y sin mentir pude responderle: “mejor que en casa”. Gracias por la paciencia, el afecto, la comida rica de Gime, los caramelos, la subida al cerro, el dulce de leche y un largo etcétera…No menos puedo decir de Alfredo y Sylvia, que se encargaron de pasearme por toda Punta del Este y alrededores, y recibirme con un café y “bizcochos” después de la playa. ¿Cómo olvidar los chistes de Alfredo? Los chistes de argentinos, su buen humor, su generosidad, su chivito uruguayo, los debates filosóficos y su delirio sanmartiniano… (nació en Yapeyú, ¿entendiste?) ¿Y Sylvia? Siempre sonriente, siempre hospitalaria y generosa y siempre cuidándome y… ¡asegurándose de que yo tenga mi souvenir del gran Artigas! Gracias a ustedes también por el cariño, la paciencia, el vinilo uruguayo, el helado garroneado, las caminatas, el llavero de Artigas y otro largo etcétera.
Y el escenario de todo fue un bellísimo país, tan único como su gente. Uruguay brilla con luz propia haciendo gala de hermosas playas, de amaneceres y atardeceres en los que el sol emerge y se funde en el mar de una forma única ¿Quién puede pensar que un país así no es especial? Solo basta un amanecer y un ocaso para convencerse. (Vale aclarar que Maldonado y sobre todo Punta del Este también hacen gala de muchísimos porteños “babosos”, ruidosos y molestos, muejejejeje. Espero que sepan disculparnos…). Las lucecitas de Punta en la noche hacen de la oscuridad de la playa una hermosa postal que se completa con música de viento y olas. El paisaje de cerros, cuchillas y arboledas a los lados de la ruta se complementa con acantilados y algunas planicies. En las calles estrechas y coloniales de Maldonado, uno se topa con retazos de historia, como la iglesia Virgen de Santander, la casona de Gorlero –primer intendente de Maldonado- la plaza central y el Cuartel de Dragones-en donde Artigas y los Blandengues forjaron la historia de la Independencia- También en esas calles me encontré con personas amables y dispuestas a ayudar, y hasta algún caballero galante de esos que ya no abundan y que regalan piropos porque sí, piropos para las turistas (nada de “frases puercas” como la de los “conductores de camionetas” a los que hace referencia el negro Dolina, tan comunes en las calles de Buenos Aires). La frutilla del postre es ese encantador y dulce acento uruguayo con muchísimas variantes y palabras propias; propias de la identidad nacional y regional de quienes las pronuncian.
Por todo esto, y al mejor estilo Cobos, voy a decir que para Uruguay, mi voto… es positivo. Gracias Marcelo y Gimena. Gracias Alfredo y Sylvia por ser tan buenos guías turísticos y tan buenos amigos. Recuerden que un argentino es un… ¡¡¡¡¡“hermano”!!!!!! Y que los espero en Buenos Aires cuando ustedes quieran.
"Si usted es capáz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es lo más importante"
jueves, 26 de febrero de 2009
sábado, 21 de febrero de 2009
Mini-glosario comentado de una mini-porteña poco ilustrada.
Estas son algunas de las palabras “uruguayas” que recuerdo de mi estadía en la ROU (mi memoria ya no es la de antes, sepan disculpar…)
Los Sres. Acosta y Da Rosa, están invitados a corregir, engrosar y/o modificar este listado.
1. Apartamento: departamento, obvio. (A mí me sigue sonando mexicano)
2. Baboso: persona sobradora, que le gusta “gastar” al otro. (Como Marcelo, que disfrutó y me enrostró despiadadamente cada derrota de la selección)
3. Barbacoa: quincho en donde se hace el asado (¡¡Por suerte no le dicen barbacoa al asado!!)
4. Bizcochos: nuestras queridas facturas. Con la variante de que además de bizcochos dulces, los hay salados.
5. Bo/Vo (lo ví escrito de las dos formas): “che, boludo”, che o boludo (éste último cuando lo usamos como vocativo, no para insultar, ¿eh?) Boca sucia los porteños, ¿eh?
6. Boniato: batata (cuando no es el dulce)
7. Canario: persona del interior del país.
8. Caravanas: aritos.
9. Cargarse a alguien: tratar de “levantarse” a alguien.
10. Championes: zapatillas
11. Cerquillo: flequillo
12. Chinelas: ojotas
13. Chiviterías: lugares en donde se come chivito, que no es chivito; ¡¡es lomo!! Pero mejor que lo cuente Alfredo, jeje…
14. Comedia: telenovela (como esa brasilera que mira Gimena)
15. Espuma plas: telgopor
16. Estar en la vuelta: andar por ahí
17. Fantasma: chanta (como Alfredo, cuando me quiere convencer de que San Martín nació en Colonia. ¡¡¡¡¡¡¡Nació en Yapeyú, Corrientes!!!!!!!!)
18. Gastos compartidos: expensas (lamentablemente, esos gastos no los comparto con nadie!! Los pago yo solita, qué dolor de bolsillo…)
19. Golero: arquero
20. Informativo: noticiero
21. Lavar la loza: lavar los platos, cosa que yo hacía a menudo J
22. Macaco: ñañoso (¿¿macaca yo??)
23. Maragato: de San José, ¿no Alf?
24. Martín Fierro: queso y dulce (¡¡y yo que creí que me preguntaban por el libro!!
25. Moño: rodete, o eso raro que me hago en el pelo.
26. ¡No seas malo!: decí la verdad, vamos! (esta frase la usan mucho los Da Rosa)
27. Ómnibus: colectivo, bondi.
28. Ondulín: hebilla invisible
29. Opa! Hola! (pero ya no se usa tanto)
30. Pancho: salchicha, aún cuando no está entre panes.
31. Piscina: pileta (porque en definitiva, uno no nada en donde lava los platos ¿verdad?)
32. Refuerzo: sándwich (¡¡o chegusán!! jeje)
33. Tangerina: mandarina (anglicismo uruguayo)
34. Túnica: guardapolvo
35. Water: inodoro (otro anglicismo uruguayo)
Estas son algunas de las palabras “uruguayas” que recuerdo de mi estadía en la ROU (mi memoria ya no es la de antes, sepan disculpar…)
Los Sres. Acosta y Da Rosa, están invitados a corregir, engrosar y/o modificar este listado.
1. Apartamento: departamento, obvio. (A mí me sigue sonando mexicano)
2. Baboso: persona sobradora, que le gusta “gastar” al otro. (Como Marcelo, que disfrutó y me enrostró despiadadamente cada derrota de la selección)
3. Barbacoa: quincho en donde se hace el asado (¡¡Por suerte no le dicen barbacoa al asado!!)
4. Bizcochos: nuestras queridas facturas. Con la variante de que además de bizcochos dulces, los hay salados.
5. Bo/Vo (lo ví escrito de las dos formas): “che, boludo”, che o boludo (éste último cuando lo usamos como vocativo, no para insultar, ¿eh?) Boca sucia los porteños, ¿eh?
6. Boniato: batata (cuando no es el dulce)
7. Canario: persona del interior del país.
8. Caravanas: aritos.
9. Cargarse a alguien: tratar de “levantarse” a alguien.
10. Championes: zapatillas
11. Cerquillo: flequillo
12. Chinelas: ojotas
13. Chiviterías: lugares en donde se come chivito, que no es chivito; ¡¡es lomo!! Pero mejor que lo cuente Alfredo, jeje…
14. Comedia: telenovela (como esa brasilera que mira Gimena)
15. Espuma plas: telgopor
16. Estar en la vuelta: andar por ahí
17. Fantasma: chanta (como Alfredo, cuando me quiere convencer de que San Martín nació en Colonia. ¡¡¡¡¡¡¡Nació en Yapeyú, Corrientes!!!!!!!!)
18. Gastos compartidos: expensas (lamentablemente, esos gastos no los comparto con nadie!! Los pago yo solita, qué dolor de bolsillo…)
19. Golero: arquero
20. Informativo: noticiero
21. Lavar la loza: lavar los platos, cosa que yo hacía a menudo J
22. Macaco: ñañoso (¿¿macaca yo??)
23. Maragato: de San José, ¿no Alf?
24. Martín Fierro: queso y dulce (¡¡y yo que creí que me preguntaban por el libro!!
25. Moño: rodete, o eso raro que me hago en el pelo.
26. ¡No seas malo!: decí la verdad, vamos! (esta frase la usan mucho los Da Rosa)
27. Ómnibus: colectivo, bondi.
28. Ondulín: hebilla invisible
29. Opa! Hola! (pero ya no se usa tanto)
30. Pancho: salchicha, aún cuando no está entre panes.
31. Piscina: pileta (porque en definitiva, uno no nada en donde lava los platos ¿verdad?)
32. Refuerzo: sándwich (¡¡o chegusán!! jeje)
33. Tangerina: mandarina (anglicismo uruguayo)
34. Túnica: guardapolvo
35. Water: inodoro (otro anglicismo uruguayo)
martes, 17 de febrero de 2009
Morena duerme...

Miro tu carita redonda mientras te acuno en brazos y siento tu naricita haciéndome “pájaro loco” en el hombro. Tus ojitos redondos siguen abiertos de par en par observándolo todo mientras te paseo y nos alejamos del ruido. Luchás contra el sueño, angelito aguerrido. Y el roce de tu pielcita suave me acaricia la vida. Tu brazo derecho ya se cuelga del aire mientras que tu manito izquierda se aferra a mi dedo, uniéndonos en ese vínculo que ya me ató a vos para siempre. Y mientras comenzás a entrecerrar los ojitos en la penumbra, yo pienso en todos esos juegos que voy a inventar para vos. Te canto suavecito mientras imagino esas vueltas de calesita que quiero regalarle a tu infancia. Apoyás casi dormida tu mejilla en mi hombro y ya empiezo a inventar todos esos cuentos que voy a contarte. Cuentos con hadas, princesas, príncipes de colores y reyes bondadosos. Relatos de magos valientes y de dragones amistosos. Abrís un ojito y volvés a cerrarlo. Los párpados te pesan y te llevan a algún sueño distante. Y en ese sueño algo pasa, porque de golpe Morena sonríe. Sale el sol y un duendecito baila cuando Morena ríe. Y yo, que no podría quererte más, empiezo a imaginar tardes de primavera con globos y chupetines. Imagino tu risa jugando a la escondida y nos veo a las dos pisando charcos en una tarde gris o reventando bolsitas de polietileno sentadas en el suelo. También imagino tu voz entre risas, cantando alguna canción que yo te enseño. Y ahora soy yo quien sonríe y quien sueña despierta mientras te veo dormir profundamente, mi angelito dormido.
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