martes, 17 de enero de 2012

Diálogo paranoide de esta mañana, en mi lugar de trabajo, con Vero, una de mis compañeras. (Suena serio. Tanto que no paramos de reír durante toda la charla)

V: (sonríe, como siempre. Me saluda con entusiasmo)¡Hola, Luz!¡Falta poco! ¿Cuándo te vas?
L: el nueve.
V:¡Qué buena onda!
L: Sí, ya está todo. Pero estoy bastante nerviosa:Ezeiza, el equipaje, la escala...
V: Y el avión...
L: sí, no me gusta... Una vez que esté allá, va a estar todo bien...
V: Sí, ni hablar. A mí tampoco me gusta el avión.
L: No, cuando se mueve, la gente grita...estás en el aire. Mis alumnos ya me ofrecieron drogas (¿?) para calmar la ansiedad y poder dormir en el viaje.
V: (se ríe)Buenísimo. Y claro...estás sola y pensás... Si pasa algo, van a pasar horas hasta que alguien se entere.
L: (risa)Tal cual, ¡qué triste!(nos reímos las dos).
V: Te entiendo, el año pasado me fui sola por primera vez. Y pensaba eso. Y cuando llegué me iba a pasar a buscar una combi, con un cartel con mi nombre y yo pensaba: "y si no viene, ¿cómo llego?"
L: ni hablar, a mí me va a ir a buscar un taxista con un cartel con mi nombre. Mirá si llego y no está...(risa)O la plata, mirá si me dan billetes truchos.
V: Ah, mirá, esa no la había pensado nunca.