sábado, 28 de julio de 2007

Twice en the Cavern...a semi-finales!!!!!!!! :)

Así sonaban las chicas, mi amiga Cecilia Díaz Moreno y su compañera Paula Silvestro el 11 de julio en The Cavern Club...
Sit back and let the evening go...

PD: extraño mi camara...eso fue lo último que filmé...después, me la chorearon, snif...
Suenan muy bien! besos a todos y que lo disfruten.
Luche!

viernes, 27 de julio de 2007

Something...

Está buenísimooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Una caja
Un teclado pequeño sobre una tabla de planchar
Una guitarra criolla cualquiera
¡Nada más!

Escuchen la versión de estos tres pibes de Something, de los Beatles (qué tema que me parte la cabeza en 86 partes iguales!!!!! :P)
Me llamó mucho la atención lo bien que están las voces y cómo se manda este vago al solo con su criolla.
Trorrrrdinario, escuchenlo y díganme si me equivoco.

martes, 24 de julio de 2007

¿Será verdad?

Esta mañana, una de mis alumnas me esperaba en su oficina con un video para mostrame. Es el que ven acá.
No se si esto será un invento o si será verdad. Me gustaría creer lo segundo.
Sea lo que sea, lo que sí es cierto es que detrás de un vendedor de celulares puede esconderse un gran cantante, y cuántas veces no lo vemos...
Yo de ópera no sé nada (requeriré de la ayuda de mi amigo Tanguetto) pero creo que tiene una voz de la re madre. Además me pareció jugada la elección de un aria de ópera, algo que no va mucho con la onda del programa de talentos en el que participa este muchacho.
Y lo mejor, las declaraciones del cantante vendedor: "quiero poder hacer aquello para lo que nací: cantar."

viernes, 20 de julio de 2007

Tren, Dios y galletitas


A veces me acuerdo de vos. Hoy, por ejemplo, y cuando viajo en tren.
La primera vez que me saludaste, estabas en la puerta de casa, vendiéndole una de esas bandejas de galletitas a mi mamá. Yo te reconocí, porque te había visto antes en el San Martín.
“Ella es mi hija,”dijo mamá. Y vos me sonreíste por primera vez.
A partir de ese día empezaste a saludarme. A veces nuestras sonrisas se encontraban en medio del apuro y del gentío infernal de la estación Retiro. “Avisale a tu mamá que esta tarde paso,” decías al verme, mientras corrías atrás de algún tren que ya estaba por salir.
Decías que habías encontrado a Dios y que El te había dado las fuerzas necesarias para dejar de una vez por todas tu adicción a la droga, y a esa vida de la que no estabas orgulloso. Decías que habías empezado a vivir de nuevo. Llevabas siempre con vos un canasto pesado y gigante, lleno de medialunas y galletitas, de esas que preparaban los mismos chicos del Hogar en donde vivías.
Nunca te gustó hablar de tu pasado, ni de tu familia. Y te entiendo, porque ¿de qué sirve revolver tanto las heridas? ¿Por qué mirar para atrás, cuando ya habías empezado a mirar hacia delante con ojos nuevos? Hay recuerdos que no tienen sentido. Duelen demasiado. Qué casualidad que vos también te llamaras Sergio, como el tío Chony, a quién aún no conocía.
Nunca me dejaste del todo ser tu amiga. Había una barrera en tus ojos que no me dejaba acercar lo suficiente, porque tratabas de protegerte quién sabe de qué o de quién. Y yo respetaba tu silencio y tu distancia sólo porque así vos lo querías.
Recuerdo una tarde de viernes. Llegando a la estación Devoto, nos encontramos vos, uno de tus compañeros y yo. Me presentaste y a mí me causó gracia porque le contaste a tu amigo que mi mamá siempre te compraba galletitas. Era un día de sol y cielo limpio. Me preguntaste si iba para mi casa y yo te contesté que sí. Entonces dijiste que ibas a acompañarme y así bajamos juntos del tren. Vos con tu canasta y yo con mi mochila. Vos con veinte años y yo con dieciocho.
Recorrimos juntos y sin apuro las siete cuadras que separaban la estación de mi casa, charlando despreocupados como los dos chicos que éramos. No recuerdo bien de qué hablamos, pero sí recuerdo que reíamos con ganas. Ese día no te importó tanto de qué lado del tren nos había puesto la vida a cada uno. Fue la primera y única vez que me bajaste la guardia. “Pasé ayer por tu casa, pero quiero ver si hoy me compra de nuevo. Vos sos buena y en una de esas la convencés”. Y yo me reía porque eras el perfecto mercenario de la galletita y un adulador sin frenos, y juntos trazamos ese infalible plan de persuasión que los dos sabíamos que no era necesario. Pero a mí me gustaba contagiarte la risa y pensar que estaba siendo tu cómplice sin que nada más importara. Y a vos te divertía saber que contabas con una aliada. En esas siete cuadras de sol, fuimos amigos.
No volví a verte desde ese día. Sé que volviste a Salta para pasar las fiestas en tu provincia y quedarte allí definitivamente. No te gustaba la Navidad. Decías que ibas a pasarla solo y a acostarte temprano. También dijiste que ibas a escribirnos, pero no supimos nada más de vos.
Es raro porque, aunque ya pasaron ocho años, cada vez que subo al tren pienso que voy a encontrarte. Me pregunto, con pocas esperanzas de que así sea, si te acordarás de mí, de esa tarde de viernes y de ese tren. En días como hoy, se me ocurre que a lo mejor vuelvo a descubrir tu sonrisa entre la gente. Conservo de vos el recuerdo de tus ojos, tu soledad y el sabor de tus galletitas.
Dondequiera que estés, feliz día, nene.

lunes, 16 de julio de 2007

Mejor...me tomo un garombol...

El sábado me robaron la cámara digital, a plena luz del día caminando por Cabildo...
Gracias a los que pasaron a dar sus "condolencias"... La situación me hizo acordar a esto que comparto con ustedes...say no more...
besos

sábado, 14 de julio de 2007

Sentir, pensar, actuar...ser uno mismo.


El otro día surgió la idea de hacer un post compartido con mi amiga y vecina “Bibliotecaria sensual” (a quién pedí debido permiso para hacer este post). El asunto tenía sin dudas un costado risueño. Pero la verdad es que, por otra parte más bien daba para pensar.

“Cómo recuperar y obtener hombres.” ¿Y yo qué se?... Por eso mismo abandoné la idea, porque no me gusta hablar de cosas que ignoro y porque además, no creo demasiado en ninguna de las dos cosas.

“Recuperar y obtener hombres”. No sé qué será más difícil, si lo primero o lo segundo. Pero me parece que lo más sano es que no te importe ninguna de las dos cosas.

¿Por qué digo esto? Porque creo que en todos los ámbitos de la vida, lo fundamental es ser nada más y nada menos que quien sos y esto implica serle fiel a tus ideas, a tu forma de pensar y de sentir. Pienso que es fundamental ser creíble para uno mismo, más allá de las macanas y contradicciones en las que todos invariablemente caemos. Insisto, creo que vale la pena aspirar a la coherencia: pensar, sentir y actuar, los tres alineados para todo, siempre.

Tengo un par de “axiomas” en mi vida, cuando se trata de relaciones de orden “amoroso”. No sé si están bien o mal, pero creo en ellos y lo seguiré haciendo hasta que la experiencia me demuestre que estoy equivocada. Cosas que me digo a mí misma, cosas que me diría a mí si yo fuera mi mejor amiga.

1) No dejes de ser vos ni por un rato. A veces se quiere “caer bien” o causar una “buena impresión” y esto nos hace correr el riesgo de dejar de ser quienes somos, algo que no debe suceder, a mi criterio, ni por un segundo. Está perfecto que seas quien sos, que no te de vergüenza. No hay una forma correcta de ser: si sos una apasionada del shopping, y te encanta leer “Cosmo” adelante con eso. Si en cambio preferís los diarios de guerrilla del Che y te interesa más el socialismo que la decoración de interiores, eso esta igualmente bien. Después de todo, en la variedad está el gusto. En una de esas sos una mezcla curiosa y divertida de esos dos ejemplos (como mi amiga la biblio) lo cual, también resulta de lo más entretenido.

2) Nunca dejes que te trate mal. Hablo del maltrato psicológico, que es tan dañino como el físico: hablo de quienes se hacen rogar, de esos a quienes les encanta verte llorar, o hacerte sentir mal con vos misma reduciéndote a algo apenas más valioso que un trapo de piso. Por más increíble que parezca, a muchas personas les encanta que otros sufran por ellos. Boludos importantes. Son ellos, justamente, los que no valen la pena. Dice el dicho, tan trillado como cierto: “el que te hace sufrir, no merece tu sufrimiento. Y quien merezca tu sufrimiento, jamás te hará sufrir.”

3) El que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen. Pero si no vuelve, creéme, de verdad creéme, que lo mejor es que no vuelva nunca más. No creo en forzar tanto las cosas. Lo que no debe ser, no va a ser nunca. Si lo forzás, probablemente salga mal y lo peor es que podés terminar peor de lo que te imaginás. La relación entre dos personas debe fluir naturalmente sin histeriqueos ni agresiones. Si no, no tiene sentido.

4) Jugá limpio: creo que es fundamental alinear intenciones. Cuando se trata de sentimientos, es importante saber lo que se busca y lo que no se busca. Se puede querer una relación con alguien por diferentes motivos. Todos son válidos y todo va a salir bien si ambos saben lo que se puede esperar del otro. Cuando vos buscás una cosa y el busca otra, ahí aparecen los problemas y puede que uno de los dos salga lastimado. No te mientas ni le mientas. No te lastimes y tampoco lo lastimes.

5) Date permiso para equivocarte: nada es tan sencillo y tan lineal en el ámbito del cuore. Por eso es importante tener en cuenta que siempre existe la posibilidad de que las cosas salgan mal, de que las cosas no sean como vos creés o esperabas. Por eso es importante perderle el miedo al error y sacar lo mejor de él: el aprendizaje y la experiencia.

6) No dejes que nadie te robe la alegría: (último, pero no menos importante) Pase lo que pase y salga como salga la historia, no pierdas la sonrisa ni la capacidad de disfrutar todas esas otras cosas que la vida te regala cada día. Si sabemos hacer una lectura de las cosas que nos pasan, todo, absolutamente todo nos puede ayudar a ser mejores personas y más sabios y esa es una de las cualidades más importantes a las que podemos aspirar. Creo que esa es la mejor forma de aprender a endurecerse, sin perder la ternura.

jueves, 12 de julio de 2007

I´m wasting my time!!! (estoy perdiendo el tiempo)

Hoy entro bastante más tarde a laburar. Me levanté temprano para hacer cosas...y no hice nada...y eso que para hacer tengo pila... Tanto que me da un poco de culpa estar tan vaga hoy...
En mi cabeza suena esto todo el tiempo, se me pegó.
Este tema está tan bueno como Paul cuando era jóven (¿no es cierto Lau? je je), pero para muchos es medio pedorro...
A mí me gusta, además no puedo evitarlo, y además este es mi blog, jaja...Ufa, no puedo parar de cantar...but tonight I want to stay in and be with you...and be with you...


Every Night (MCCartney 1970)

Every night I just wanna go out,
get out of my head
Every day I dont want to get up,
get out of my bed
Every night I want to play out
And every day I want to
do ooh ooh oh oh
But tonight I just want to stay in
And be with you,
And be with you.
OohOohBelieve me mama
Every day I lean on a lamp post,
Im wasting my time
Every night I lay on a pillow,
Im resting my mind
Every morning brings a new day
Every night that day is through
ooh ooh oh oh
But tonight I just want to stay in
And be with you,
And be with you.


Todas las noches.
Todas las noches quiero salir
salir de mi cabeza
Todos los días no quiero levantarme
no quiero salir de mi cama
Todas las noches quiero hacer de cuenta que es cierto
Y todos los días quiero hacer...
Pero esta noche sólo quiero quedarme
y estar con vos
y estar con vos.
Todos los días me apoyo en un poste de luz
estoy perdiendo el tiempo
Todas las noches me recuesto sobre la almohada
estoy descansando la mente
Todas las mañanas traen un nuevo día
y todas las noches ese día termina
Pero esta noche quiero quedarme
y estar con vos
y estar con vos.

Aclaro: la traducción la hice yo, con toda la vagancia que hoy tengo encima...y hay partes que dejan mucho a la interpretación personal (lo digo por Alfred....je...¿cómo traducís play out? Tiene varios significados y esta letra no te dice mucho respecto a cual elegir)

lunes, 9 de julio de 2007

NievaenBuenosAiresssss!!!!!!!!

Una tarde en tres fotos :)
Una de esas historias que les gusta a mis amigos tangueros ;) con colectivo y todo!!

Foto1 Foto 2


Foto 3

Foto 1: (Chechux Harrison y yo) Hoy mi mejor amiga y profe de guitarra Chechux, me invitó a la sala de ensayos, en donde durante dos horas me deleité escuchando temas de los Beatles que ella y su compañera Paulita están ensayando para el miércoles, día en el que ambas participarán en un concurso de bandas y duos "beatle" en "the Cavern Club". Fiel a otra de mis pasiones, aproveché la oportunidad para registrar fotográfica y fílmicamente a mis amigas, mientras ellas ensayaban. (Voy a tratar de subir uno de los viedos que filmé para que las escuchen) El dúo que forman Chechux y Paulita se llama TWICE...
Si andás por capital, vení a The Cavern (Corrientes 1600 Paseo La Plaza) el miércoles a partir de las 20 horas. Personalmente, no me lo pierdo ni loca. Allí estaré haciendo el aguante a este gran duo :)
Cuando salimos de la sala...vi lo que ven ustedes en la foto 3.
No sé si fue la música de los Beatles, o el feriado, o si fue la nieve, pero creo que fue una tarde especial. Hacía mucho que no veía a la gente tan contenta por la calle. Todos sonreían y charlaban animados. Y será que fue una tarde rara, porque me hice de dos nuevos amigos...Me puse a sacar fotos de la nieve mientras esperaba el colectivo, y dos voces desde atrás me dicen "sacanos una a nosotros". Me di vuelta y allí estaban los alegres muchachos de la foto2. ¿Cómo negarles la foto? jeje. Estaban de lo más contentos y me pidieron que les mandara la foto por mail, algo que acabo de hacer. Y hasta me pagaron el boleto de colectivo en agradecimiento , jeje :) Qué bueno!! Hoy viajé gratis :)
Cosas que pasan solamente cada...80 años, ¿no?...como la última vez que nevó en Capital.
1816-9 de Julio-2007



¡Felíz día de la Independencia para todos! :)
La foto la saqué yo hace poquito en Plaza San Martín ¿Les gusta?
Besos a todos. Difruten del día Patrio y pásenla bien en este feriado.

jueves, 5 de julio de 2007

Nunca te rindas


“Quien vence a otros es fuerte. Quien se vence a sí mismo, es poderoso.” (Proverbio chino)

Voy a reconocer primero, que me cuesta mucho, muchísimo, contar algo tan personal en un blog. Pero al mismo tiempo, sé que hay muchas personas que están sufriendo, o pasando por algo similar a lo que yo pasé. Y justamente por eso, siento que hoy es mi deber contarte mi experiencia. Quién te dice, tal vez, en una de esas, a vos te sirva lo que yo viví.
Hace un par de semanas viví una de las experiencias más importantes de mi vida.
Creo que no hay nada más difícil que las batallas que uno pelea contra uno mismo. Esta vez, ganó Luz. Finalmente. Dominar los pensamientos involuntarios y las extrañas fuerzas irracionales que se apoderan de nosotros algunas veces, no resulta para nadie una tarea sencilla.
Hoy puedo contarte, con una clase de felicidad que nunca creí poder llegar a sentir, que superé el peor de mis miedos, mi fobia, mi única fobia.
Te lo cuento porque tal vez vos tengas alguna. Quería decírtelo porque yo pensé que nunca iba a superarlo y mirame, acá estoy. Lo superé y lo que te puedo decir es que me siento mucho, pero mucho más libre. Y la libertad es, a mi juicio, lo mejor que tiene esta vida. No fue nada sencillo. Esta mochila pesada fue mi compañera de viaje durante unos…18 años. Sí, pasé más años de mi vida con ella que sin ella.
Creo en pocas cosas, pero en las cosas que creo, creo casi ciegamente. Con todo respeto, nunca creí demasiado en los psicólogos. Se que a muchas personas la terapia les ha dado resultado, y lo respeto, pero no es la clase de situación que a mí personalmente me hubiera ayudado.
Durante años, el mundo me enseñó sobre todas las cosas, a ser consciente de mis limitaciones. No digo que eso sea malo, pero se transforma en algo negativo cuando es lo único que alcanzás a ver. Me mostró sin demasiados argumentos, que yo era una persona débil y me inculcó que era positivo ignorar lo más posible mis capacidades de cambio y mi fortaleza, como si todo esto fuera en sí mismo, un acto de humildad. De ese modo, aprendí a quererme poco y nada, a no valorarme demasiado y a sentirme una completa inútil que en muchos casos se limitaba a buscar la aporbación ajena.
Por todas estas razones, durante años fui incapaz de enfrentarme a mí misma. Porque se me había dicho de una y mil maneras, que yo sola no podía, que no era capaz, que necesitaba “buscar ayuda”. A veces te dicen tanto las cosas que, al final, lo terminás creyendo. Aquí asumo la responsabilidad que me toca, la de hacer a un lado los comentarios de los otros y tomar con mis manos las riendas de mi propia vida.
Durante mucho tiempo intenté racionalizar mi problema, pensar que se trataba de algo ilógico y absurdo, sin obtener, claro está, logro alguno.
El año pasado, marcó un punto de inflexión en mi vida. Conocí personas maravillosas. Tan maravillosas como problemáticas. Hablo de problemas serios. No con una sino varias fobias como la mía o más grave y otros tipos de dificultades también. A pesar de todos esos problemas, ellos están dispuestos a superarse. Sabían y saben, que merecen ser felices, que merecen vivir mejor. Saben que la pelea contra uno mismo no es nada fácil ni rápido, pero jamás bajan los brazos. Y allí está la clave. Con todo el coraje necesario, asisten a sus tratamientos y hacen todo lo que se debe hacer para superar este tipo de dificultades.
Algunas miradas, te cambian la vida para siempre. Las mismas miradas que me mostraron el dolor más grande que se pueda ver fueron las que me salvaron. Depositaron en mí toda esa fe que yo no me tenía. Esas miradas me vieron directo a los ojos y lo cambiaron todo. Llegaron a mi alma para quedarse, sin ningún tipo de anestesia. Los ojos del dolor creyeron en mí, haciéndome el regalo más hermoso que jamás haya recibido: el de la confianza, el de la amistad.
No sé cómo pasó, pero todo esto que te cuento me dio el impulso necesario para enfrentar justamente aquello a lo que yo más temía. Y sintiendo todas esas miradas en mi corazón, me llené los pulmones de coraje y ese temor pasó a la historia para siempre.
Para terminar, quiero decirte que soy una persona común y corriente. No me destaco por nada en especial y no soy lo que se dice una persona sabia. Si yo lo logré, cualquiera puede hacerlo. Sólo necesitás juntar coraje, perderle un poco el miedo a la vida y un buen motivo que te impulse.
Por eso, nunca digas nunca. No te enjaules por voluntad propia, ni te inventes prisiones que no existen más que en tu cabeza. No te dejes vencer por tus miedos fácilmente. No pienses que no vas a poder. Sobre todas las cosas y más allá de los resultados, te pido un favor: que nunca te rindas.

Dedicado a Carlos “Chiquito” Viegas.

Llevarás en la piel...



Llevarás en la piel (y en el alma) los poemas de Carlitos...
Podés encontrar "Llevarás en la Piel" de Carlos Casellas, en las librerías que transcribo más abajo.
A todos se los recomiendo personalmente (quiero el mío yaaaaa!!!!! jejeje) y a Carlitos le deseo de corazón...una lluvia infinita de éxitos e inspiración :)

Obel Libros - Corrientes 1230

Tiempos Modernos - Cuba 1921

Edipo I - Av Corrientes 1686

Caleidoscopio - Echeverría 3268

Rodriguez SRL - Av Cabildo 1849

Librería Santa Fe - Santa Fe 2582

Capítulo Dos - (Gal Pacífico)

Espacio Prometeo - Matienzo 1642

martes, 3 de julio de 2007

Chistes de cochinetes...

Sofía ( 10 años): Miss, escuchá este chiste: era tan pero taaaan feo...que fue a comprar una máscara para una fiesta de disfraces...y le vendieron la tirita sóla.
:P

lunes, 2 de julio de 2007

PAYASA


Una tarde de invierno en la que apenas había penas, un enorme sombrero estrellado hizo que un poeta recordara a una niña payasa sevillana que estaba guardada en un recuerdo lejano.
Gracias Carlitos por compartir este hermoso poema y dibujarme una sonrisa. Aquí lo subo para que quienes no lo hayan visto en tu blog puedan conocerlo.


Mariposa, Chaplina, marioneta,
que danzas al conjuro de cariocas,
barroca

soledad, niña poeta;
Duende mago que rondas el planeta,
pero eliges vivir en nuestra casa, payasa
tras la cola del cometa.
Arlequín, retintín, beso ciruela,
que pareces volar, pero no vuelas,
por quedarte conmigo;
Amazona montada en mi caballo,
sol de mayo,
que llevas una estrella en el ombligo.

Carlos Alberto Casellas